lunedì 7 agosto 2017

Crónica.ar
(Alicia Barrios) El padre Jorge Bergoglio siempre le pedía al Santito que no lloviera. Él sabía hacerse oír porque con un cielo negro de nubes, nunca cayó una sola gota. La gente tomaba la calle para cada celebración de San Cayetano que oficiaba el ahora Sumo Pontífice. Sus homilías promediando la mañana eran lo más esperado, no sólo por los fieles, sino por los periodistas. La gente tomaba la calle para cada celebración de San Cayetano que oficiaba Bergoglio. Sus homilías promediando la mañana eran lo más esperado (...)