martedì 8 agosto 2017

La Nación
Al encabezar la celebración central de San Cayetano en el santuario del barrio de Liniers, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli , llamó ayer a la población a "no quebrarse ante las injusticias y las humillaciones", y fustigó a "quienes debieran dar empleo digno y cierran las puertas del corazón". En un fuerte reclamo por la desocupación, Poli pidió que se hagan esfuerzos por abrir las fuentes de trabajo y afirmó: "Los pobres y los humildes saben de estas cosas, y por eso están aquí haciendo el sacrificio de horas y de colas para encontrarse con el que sabe escuchar de veras. Vaya si sabe escuchar San Cayetano". (...)