lunedì 17 luglio 2017

La Nación
Varela 268, la casa donde nació Bergoglio - Buenos Aires
(Mónica Yemayel) Dicen que el papa Francisco mide cada palabra. Que ahí donde parece que improvisa, él antes probó resonancias, estimó impactos, calibró el eco de su mensaje. Apenas fue ungido, el 13 de marzo de 2013, dijo: "Parece que han ido a buscar al nuevo pontífice al fin del mundo". Ahora, es el mediodía de un sábado de junio y en su barrio natal de Buenos Aires ya no se siente la excitación de aquel otoño cuando llegaban desde todas partes para ver el portal de su antigua casa, la plazoleta donde jugaba a la pelota, el templo en el que se reveló su destino. Pasaron más de cuatro años desde que el Papa hizo que todo el mundo hablara de Flores; hubo incluso quien pensó que la zona se convertiría en un centro de atracción turística. Los vecinos aseguran que no es así. Barren las veredas, pasean a sus perros, cargan las bolsas de las compras y dicen que el barrio sigue siendo el mismo. (...)