domenica 26 febbraio 2017

El Mundo
Viéndole venir pausadamente dando pasitos cortos como uno de los grandes del cine; comprobando que físicamente es una persona que pasaría desapercibida en cualquier tumulto; escuchando el tono melifluo de su voz, su comedimiento extremo; ponderando todo lo anterior por los siglos de los siglos, decimos, lo que menos se imagina uno de este hombre bajito, amable, castellano y de pueblo de 74 años es que sea uno de los hombres más poderosos de España. Si la vida fuera como el tablero de un Risk, en los territorios de Ricardo Blázquez (Villanueva del Campillo, Ávila. 1942) (...)