No hay nada más interesante que ser párroco. Entrevista con el cardenal Jaime Ortega Alamino
Palabra Nueva
(Yarelis Rico Hernández) Es un hombre de carne y hueso, como otro cualquiera, con tristezas y
alegrías acumuladas, ansias de paz y armonía, con sueños y con un amor
hacia la Iglesia y Cuba que le sale por cada poro de su piel. Querido
por muchos, incomprendido por otros, Jaime Ortega Alamino es el único
cardenal que tienen hoy los católicos cubanos y es, además, arzobispo de
La Habana desde 1981. Aunque prefiere que lo identifiquen como el
párroco que, según afirma, nunca ha dejado de ser, el cardenal y
arzobispo se acepta como una persona de diálogo, no un diplomático. “Y
el diálogo –dice– es el nuevo nombre del amor”. El presente y
futuro de la Iglesia y de Cuba acude como constante ruego en sus
oraciones y reiterado tema en sus homilías, declaraciones y en las
conversaciones que no teme entablar con sus fieles (...)





























