lunedì 11 febbraio 2019

Los Andes
(Carla Romanello) Tras los numerosos hechos, la iglesia local busca instruir a sus sacerdotes como agentes activos en la detección de casos. Las denuncias de abusos sexuales perpetradas por religiosos en el Instituto Próvolo marcaron un antes y un después en la iglesia mendocina. Así se pasó de una institución en la que casi no se hablaba del tema, por lo menos puertas hacia afuera, a avanzar en capacitaciones para que los curas se conviertan en agentes activos para prevenir y detectar estos casos. Así Mendoza es una de las primeras provincias del país, en dictar un curso sobre este flagelo en conjunto con la Universidad Pontifica Gregoriana de Roma. (...)