venerdì 9 novembre 2018

Messico
Una fábrica de autos en México quiso controlar el clima; sus vecinos la culpan por la sequía
The New York Times
(Paulina Villegas) Una tarde a finales de agosto, en una zona rural en las afueras de la ciudad de Puebla, Estela Ramírez espió hacia el interior del estacionamiento de la fábrica de Volkswagen hasta que vio “el cañón”: una gran torre blanca con una especie de cono en el techo que apuntaba al cielo. “Quema las nubes”, dijo, y después preguntó: “¿Dónde están? ¿Dónde quedaron?”. (...)