giovedì 6 luglio 2017

Religión digital
(José M. Vidal) Durante 22 años fue la sombra y, a veces, hasta la voz y la cara del pontificado del Papa Wojtyla. Tanto que, junto a su secretario particular, el ahora cardenal Dziwisz, arzobispo emérito de Cracovia, fueron los auténticos custodios de la memoria de Juan Pablo II. Estrechamente vinculado al papado de Wojtyla, cuando estaba a punto de cumplir los 70 años, era lógico que el español Joaquín Navarro-Valls pidiese (y se le concediese) la renuncia al cargo (...)