mercoledì 26 luglio 2017

Religión digital
(Jesús Bastante) La vista apenas duró seis minutos, y tras la misma le fueron entregadas las acusaciones. Fue una vista fugaz, de apenas seis minutos de duración. El cardenal George Pell, superministro de Finanzas vaticano en excedencia, llegó al tribunal de Melbourne en silencio, vestido con una chaqueta negra y alzacuellos, y escoltado por la Policía. En la calle le esperaban cientos de periodistas y algunas víctimas, que lo acusan de abusos sexuales. Pell ni siquiera tuvo que declarar ante el tribunal, pues se trataba de una vista previa a la entrega de la documentación  (...)