giovedì 1 giugno 2017

segundoenfoque.com
En el año 2013, las lágrimas de Débora Santos caían como la lluvia que nos les dejó tocar frente al Papa Francisco en Río de Janeiro. Ahora, cuatro años después, llora de alegría ante la idea de volar a Roma. Junto a la Orquesta Maré do Amanha, nacida dentro de un plan social fundado en 2010 en una de las favelas más violentas de Brasil, esta violonchelista de 18 años (...)