venerdì 19 maggio 2017

Abc.es
(Joseba Louzao Villar) Dos obras sobre Benedicto XVI y el papa Francisco demuestran que no podemos caer en la caricatura para caracterizarlos, algo común entre afines y detractores. «Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino». Estas fueron las palabras de Benedicto XVI en el consistorio celebrado para la canonización de los mártires de Otranto en febrero de 2013. El papa había anunciado su renuncia por sorpresa. (...)