giovedì 20 aprile 2017

El Mundo
(Diego Santander y Daniel Lozano) Entre 100.000 y 200.000 venezolanos se atrevieron ayer a protestar en las principales ciudades del país pese a la represión y el amedrentamiento desplegados, una vez más, por la revolución. Lo hicieron a pecho descubierto y sin que los llamamientos previos enviados al Gobierno de Nicolás Maduro por la OEA, la Unión Europea, la ONU y 11 países del continente sirvieran para nada. Caracas, sobre todo, vivió nuevamente una brutal batalla campal, en la que policías y militares bombardearon las protestas pacíficas con gases lacrimógenos y perdigones. (...)