domenica 16 aprile 2017

El País.uy
(Antonio Mercader) En la historia del catolicismo uruguayo hay beatos, pero no santos. Del tema se habla actualmente a propósito de la memoria del “Padre Cacho”, un sacerdote que dedicó su vida a ayudar a los pobres y que la Iglesia acaba de poner en camino a la santificación. En tanto, la lista de beatos sigue inconmovible: Francisca Rubatto, fundadora de las Hermanas Capuchinas, aún recordada en el barrio Belvedere por su gestión social; y Consuelo y Dolores Aguiar Mella, declaradas mártires por el Papa Juan Pablo II en 2001. (...)