sabato 15 aprile 2017

elespanol.com
(Brais Cedeira) Durante 50 años, don Adolfo custodió la segunda virgen más pequeña del mundo en la parroquia de Vilanova dos Infantes (Ourense). Una noche de marzo de 2015 alguien entró en su casa, la desvalijó, se llevó la talla y acabó con su vida. Por falta de pruebas, el crimen ahora podría ser archivado. Don Adolfo era considerado casi un santo por sus feligreses. El día en que le mataron, el párraco Adolfo Enríquez Méndez tenía 77 años. Era el cura de Vilanova dos Infantes, una pedanía gallega de la localidad ourensana de Celanova. Ese pequeño recodo alejado del ruido de la ciudad (...)