sabato 15 aprile 2017

La Tribuna.hn
“Honduras sufre las heridas de la pobreza y la violencia, del crimen organizado, de la indiferencia de muchos, de la impunidad y hasta del odio”, exclamó en la basílica de Suyapa, el pasado Jueves Santo, en su sermón de la misa crismal, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez. Reconoció que toda esa gama de flagelos que abaten a la sociedad hondureña, puede generar desesperanza, “sin embargo, los sacerdotes son los responsables de llevar la alegría de la fe, que genera un mensaje alegre y lleno de esperanza”. (...)