giovedì 17 novembre 2016

reflexionyliberacion.cl
Sí, es evidente, estamos ante un interrogatorio inquisitorial que se le hace al mismísimo Papa. En primer lugar, sin entrar en el fondo del protocolo, uno mi protesta a cuantos quedaron sorprendidos por semejante comportamiento. Los cuatro cardenales reviven la escena de la mujer sorprendida en adulterio. ¡Pobre Papa Francisco! Esperemos que como el buen Jesús de Nazaret sepa salir airoso del círculo tramposo donde han querido meterlo. Y lo haga sin hacer uso (...)