domenica 20 novembre 2016

lainformacion.com
El papa Francisco cerró este domingo su Año Santo de la Misericordia, una cualidad que ha tratado de predicar con el ejemplo, repatriando migrantes en el avión papal o acogiendo en el Vaticano a grupos de excluidos como los presos. La Puerta Santa de la basílica de San Pedro fue cerrada el domingo por la mañana por el papa, que tiró de las dos batientes lentamente. Luego, permaneció inmóvil, rezando con una mano sobre su crucifijo, antes de celebrar una misa en una plaza San Pedro muy concurrida. (...)