lunedì 21 novembre 2016

El Mundo
(Carolina Valdehita) El presidente Juvénal Habyarimana, de etnia hutu, muere después de que el avión presidencial en el que viajaba con su homólogo de Burundi fuera alcanzado por un misil, presumiblemente lanzado por rebeldes tutsis, liderados por el ahora presidente Paul Kagamé. La muerte de Habyarimana se convirtió en el detonante del genocidio de Ruanda. Cien días de sangre y machetes que acabaron con la vida de casi un millón de personas y en los que la comunidad internacional apenas actuó para contener la masacre, como denunció posteriormente Roméo Dallaire, comandante de las fuerzas de la UNAMIR, la Misión de Paz presente en ese momento. (...)